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Discurso Décima Cuarta Graduación

Universidad Escuela Libre de Derecho

 

“El vuelo del Búho” 

 

Ricardo Guerrero Portilla

Rector

16/12/2003 

 

Autoridades Académicas de la Universidad:

Catedrático D. Carlos Gómez Rodas. Vicerrector Académico

Catedrática D. Aída Meléndez Araya. Vicerrectora Administrativa

Catedrático D. Álvaro Meza Lázarus. Decano

Prof. D. Sergio Donato Calderón. Director de Estudios

Invitados Especiales:

Dr. Luis  Paulino Mora Mora. Presidente C. S. J.

Magistrada D. Carmenmaría Escoto Fernández.  Egresada de la Escuela Libre de Derecho

Prof. D.Francisco Dall`Anese Ruiz. Fiscal General de la República

Lic. Rafael Díaz Arias.  Expresidente de la Junta Administradora

Queridos Graduandos

Familiares y amigos de los graduandos

Queridos profesores y estudiantes

Amigos todos:

 

En este momento, con este acto solemne, la Escuela Libre de Derecho culmina la celebración de su vigésimo quinto aniversario.

Han pasado ya largos y provechosos veinticinco años desde que la Escuela Libre de Derecho abrió sus alas para despegar en el apasionante, incansable e inefable vuelo en pos del encuentro con la sabiduría, el conocimiento y la Ciencia jurídica.

A lo largo de estos veinticinco años, tal y como lo hace el búho real, ave que simboliza el acontecer de nuestra universidad,  cuyas plumas de las alas le permiten amortiguar el aire de tal  forma que cuando vuela no hacen ningún ruido, la Escuela Libre de Derecho en este vuelo por el conocimiento, ha sabido convertir su acervo  bibliográfico, su Facultad, programas, instalaciones, pero sobre todo su gente,  en esas plumas que conforman sus enormes y poderosas alas de libertad  que le permiten amortiguar los constantes embates de las ventiscas de la envidia y la competencia desleal, para en forma silenciosa convertirse en una realidad nacional de abolengo y de prestigio, cuya sola mención, acredita calidad de sus profesionales.

Este vuelo infatigable y eterno del búho universitario, con su visión y oído de extraordinario desarrollo, nos lleva hoy a tener que señalar una profunda preocupación por el acontecer de la educación pública costarricense, la cual un día sí y otro también, solo malas noticias nos ofrece, a pesar de que, como eslogan publicitario se hable, por  parte de los jerarcas, de rescate o relanzamiento de la educación, pues en la práctica y en la realidad, nadie sabe hacia dónde va.

Ya es una realidad que ese descalabro educacional, que ha venido, cada día con más fuerza despeñándose desde hace treinta años, cuando se le empezó a dar prioridad a los tecnicismos curriculares y pedagógicos por encima de la vocación, la transmisión del conocimiento, la solidificación de los valores que hicieron grande a  nuestro pueblo y a la relación humana Maestro - Alumno, ha provocado la ruptura de la solidaridad nacional, pues ya no asisten, como antes, a las instituciones públicas de educación, como hermanos, ricos y pobres. Cuando hablamos de Maestro lo hacemos con mayúscula pues no se refiere a los dirigentes gremiales, ni a los que solo buscan prerrogativas y trabajan menos que cualquier ciudadano. 

Por el contrario, ahora, los ricos estudian fuera del país y los distintos estamentos de la clase media, haciendo todo tipo de sacrificios, envían a sus hijos a las instituciones privadas de educación, donde sí se cumple con el período lectivo completo y generalmente se ofrece calidad, seriedad y valores, de manera que esta sociedad tenga futuro y pueda seguir adelante.  

Sin embargo, cada vez que se puede, la clase política busca, violando la  obligación constitucional de estimular la educación privada, formas de gravar fiscalmente a estas instituciones y así ha gravado con renta, en un muy hermoso ornitorrinco jurídico, a las universidades privadas administradas por Fundaciones y ha estado tratando, en este nuevo paquete tributario denominado “Pacto Fiscal”, de gravar con el Impuesto sobre el Valor Agregado (I.V.A.) a la educación privada..

Lo último que nos informan los medios de comunicación y que nos hace perder constantemente la credibilidad en el sistema, es que sencillamente la educación pública costarricense se dio  el lujo de despilfarrar 2.000 millones de colones que se les pagaron de más a ciertos maestros –lo serán?- que no quisieron devolverlos, 3.200 millones de colones pagados como incentivos por cubrir, más no impartir, 200 días lectivos y luego gastar el Estado 11.000 millones de colones en incapacidades de educación, correspondiendo 9.900 millones de colones a incapacidades de educadores, que según el Presidente de APSE son producto del establecimiento de los 200 días de clases.  Lo extraño es que este fenómeno no se produce, de igual manera, en el sector privado, y curiosamente el mes con menos incapacidades es enero cuando están todos de vacaciones y los meses de más incapacidades son septiembre y octubre cuando se paga el famoso incentivo.

 

De ahí, que no deja de tener razón Eduardo Galeano cuando en su poema “Sistema” nos dice:

Los funcionarios, no funcionan. 

Los políticos hablan, pero no dicen. 

Los votantes votan, pero no eligen. 

Los medios de información desinforman. 

Los centros de enseñanza, enseñan a ignorar. 

Los jueces, condenan a las victimas. 

Los militares están en guerra contra sus compatriotas. 

Los policías no combaten los crímenes, porque están 

ocupados en cometerlos. 

Las bancarrotas se socializan, las ganancias se 

privatizan. 

Es más libre el dinero que la gente. 

La gente, está al servicio de las cosas.

 

No es posible que estas situaciones se sigan presentando con la educación patria, por cuanto debemos recordar que la educación produce libertad al ser el mejor medio de ascenso social y si pretendemos, como pueblo, poder enfrentar los avatares de la globalización y sus tratados de libre comercio, debemos necesariamente asumir con seriedad y responsabilidad la formación de las futuras generaciones, para, por lo menos, enfrentar con inteligencia y dignidad esta vorágine,

Graduandos, la universidad espera, al contrario de lo dicho por Galeano que no se les haya enseñado a ignorar, sino que se les haya enseñado a pensar, analizar, ser críticos y luchar siempre por los mejores valores de este pueblo. Así, por el contrario espera de ustedes, quienes el día de hoy culminan una de las metas más importantes de sus vidas, por lo cual los felicitamos, lo mismo que a sus familias, que al asumir roles de dirección en la sociedad, sus conocimientos y formación sirvan para romper estos negativos paradigmas sociales.

Como ejemplos para ustedes de esos seres especiales con los que debe contar toda sociedad para quebrar esos paradigmas, hoy la Universidad hace un reconocimiento, por méritos diferentes, a dos excelsos funcionarios judiciales quienes no son de los jueces que condenan a las víctimas, como dice Galeano.

Un eximio alajuelense, científico del Derecho Penal, lo que le ha permitido participar, como corredactor, en toda y la más reciente legislación vigente en esta materia en nuestro país, tales como la Ley Orgánica del Ministerio Público, el Código Procesal Penal, la Ley de Reorganización de los Tribunales y el Proyecto de Ley de Código Penal, quien, por otra parte, también ha publicado 6 libros colectivos y 12 artículos en revistas especializadas y además ha sido, por más de 15 años, uno de nuestros  profesores más destacados en la formación de las nuevas generaciones y quien, a su vez, siempre se ha caracterizado por ser un luchador por la honestidad, integridad, transparencia, rectitud y majestad de la función jurisdiccional. A este Jurista la Corte Suprema de Justicia lo ha nombrado Fiscal General de la República. Al enaltecer con esto a nuestra Universidad, ésta le ha otorgado, en reconocimiento a todos estos méritos académicos y personales y a su condición de Maestro, el grado de DOCTOR HONORIS CAUSA EN DERECHO, al profesor FANCISCO DALL`ANESE RUIZ, a quien felicitamos y le manifestamos nuestro respeto y admiración.

Por otra parte, por su brillante trayectoria como Jueza, que le ha permitido ser desde Jueza de Primaria Instancia, pasar por Jueza Superior hasta llegar a ser nombrada Magistrada ante la Sala I de Casación de la Corte Suprema de Justicia, honor incomensurable que pocos juristas reciben y que enaltece a la Escuela Libre de Derecho, por ser una de nuestras primeras egresadas y la primera Magistrada nombrada graduada de un universidad privada y por haber escrito 18 artículos, cuatro de ellos publicados en revistas especializadas, la universidad la distingue a usted LICDA. CARMENMARÍA ESCOTO FERNÁNDEZ otorgándole su galardón EL BÚHO DE LA LIBRE, el cual reconoce el desempeño profesional destacado de los graduados de la Escuela Libre de Derecho, por lo que le manifestamos nuestra gratitud, respeto y admiración.

El búho ha sido  una ave que los griegos, en su culto ancestral, colocaron junto a la diosa Atenea, diosa de la inteligencia, la sabiduría y la ciencia, por lo que fue adoptado, como símbolo, por los filósofos griegos por su gran capacidad de observación y paciencia.

Ese búho es emblema de esta universidad y con su ojo escudriñador los ha elegido a ustedes, como ejemplo para estas nuevas generaciones, que el día de hoy, aquí en la casa del Foro Nacional, jurarán cumplir con su destino y con su deber.  

Ese sabio búho, dada la trascendencia de las funciones que ustedes dos desempeñan dentro de la sociedad costarricense desea recordarles las memorables reglas que el jurisconsulto Cicerón, en sus Oficios, estableció para los que Administran Justicia. Indicó:

“Los que se destinan al gobierno del Estado tengan muy presentes siempre estas dos máximas de Platón: la primera, que han de mirar de tal manera por el bien de los ciudadanos, que refieran a este fin todas sus acciones, olvidándose de sus propias conveniencias; la segunda, que su cuidado y vigilancia se extiendan a todo el cuerpo de la república, no sea que, por mostrarse celosos con una parte, desamparen las demás... “y sigue diciendo:  “... no hay prenda que merezca más elogios ni más digna de un hombre ilustre y generoso, que la piedad y clemencia.  ... Se ha de castigar y corregir sin insultar a nadie, y todas las reprensiones y castigos se han de referir a la utilidad e interés no  propio, sino del común....hemos de precaver que el castigo no sea mayor que el delito cometido y que no padezca uno por una culpa por la que otro ni aun se ha mandado comparecer a dar su descargo...y por último señaló que hay que “...desear que los que gobiernan sean semejantes a las leyes, que castigan, no por irritadas, sino por justas.”

A ustedes graduandos les recordamos la fábula de Ray Respall “ El búho, el sol y la luna”, la cual en resumen dice que cuando el búho se acercó volando a la luna ésta le dijo que quería ser sol,  el sabio Búho le advirtió que eso era un locura, que en vez de ser tan avariciosa, se dedicara a inspirar al lobo, al grillo, al poeta, a los enamora¬dos y a adornar el cielo de noche con su brillo, pero ella no le hizo caso y al amanecer no se ocultó y por el contrario le ordenó al sol que siguiera durmiendo. Así, efectivamente lo que sucedió fue que la luna comenzó a brillar, pero como su luz era muy fría, regresó la noche y todos volvieron a dormirse, por lo que todo se detuvo. Finalmente poco a poco todos le reclamaron el frío permanente de la noche a la luna y la dejaron de apoyar por avariciosa, obligándola a pedirle perdón al sol para que éste volviera.

La moraleja que el sabio búho les deja es que  CADA CUAL DEBE ESTAR ORGULLOSO DE SER COMO ES Y NO ANSIAR LO DE LOS DEMAS. Ustedes hoy son graduados (as) de la Escuela Libre de Derecho, meta que han logrado con esfuerzo, trabajo y mucho sacrificio, por lo que no  tienen licencia para la avaricia, ni para la codicia, pues el estandarte de esta universidad se debe llevar con la hidalguía que da el ejercer la noble profesión de Abogado con honestidad, seriedad, responsabilidad y la entereza que solo las mujeres y hombres de bien tienen.  No pueden ansiar el facilismo, ni dejarse caer en las fauces de la corrupción. 

Tengan siempre presente esta frase de Narosky: 

"TODOS VEMOS LO MISMO, PERO SOLO LOS GRANDES LO REVELAN"

 

A la sociedad en general le decimos que las alas portentosas de este búho universitario seguirán, ya  no solo por veinticinco años, sino por el resto de vida de la diosa Atenea, abatiéndose en silencio en pos de alcanzar, quebrando con ello todos lo paradigmas clásicos, la llama ardiente y la luz radiante del sol del conocimiento de nuestro escudo.

 

Muchas gracias 

16/12/2003